Una pesadilla en La Albericia (Atlético Valladolid 31- Bidasoa-Irun 20)

Atlético Valladolid 31:  César Pérez, Rey, Lacasa, Rasero (1), Viscovich (3), Hernández (9), De La Rubia (3), Källman (7), Daniel Pérez (2), Grossi (2), Álvarez (1), Turrado (1), Roberto Pérez (1), Egea, Delgado y Santiago.

Bidasoa-Irun 20: Dejanovic (9 paradas), Cavero (1 gol), Trkulja (2), Azkue (3), Muiña (1), Martínez (2), Crowley (7) -siete inicial- Zubiria (1 parada), Alzaga, Zildzic (2), Gimeno (1),  Penón (1), Mindegia, Vázquez y Revin

Parcial cada cinco minutos: 2-1,3-2,5-3, 7-4, 9-7 y 11-10 (descanso); 13-12, 16-14, 20-15, 27-20 y 31-20 (final).

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda semifinal de la fase de ascenso a la Liga Asobal disputado en el P. Mpal. de La Albericia de Santander.

Árbitros: Álvarez Menéndez y Friera Cavda. Excluyeron por parte del Atlético Valladolid a Pérez, Turrado, Delgado y Viscovich. Excluyeron por parte del Bidasoa-Irun a Trkulja, Martínez, Revin y Zildzic.

El Bidasoa-Irun no ha podido mostrar esta tarde en La Albericia el nivel que le hizo alcanzar en la segunda vuelta los puestos de play-off, y el conjunto de Fernando Bolea ha tenido pocas opciones ante un Atlético Valladolid que se ha mostrado muy superior en la segunda mitad.

No se ha encontrado demasiado cómodo el Bidasoa en ataque en la primera mitad. Al conjunto de Fernando Bolea le ha costado batir la portería del Atlético Valladolid y las imprecisiones de los primeros minutos han propiciado que los pucelanos disfrutasen las primeras ventajas. Dejanovic, que ha firmado ocho paradas en la primera mitad, mantenía a los suyos en el choque y Cavero empataba a la contra en el minuto 11 (3-3).

Pero los problemas iban a aumentar para el Bidasoa en forma de exclusiones, hasta tres en la primera mitad. Con la de Cristian Martínez, cerca del 20, y con la de Revin, cinco minutos después,  los morados han alcanzaban sus máximas rentas de la primera mitad (7-4 y 10-7).

Bolea solicitaba tiempo muerto para ordenar a los suyos y la arenga surtía efecto. Un parcial de 1-3, con goles de Azkue, Muiña y Crowley dejaba al rival con ventaja mínima al descanso (11-10).

Parecía que las cosas no podían ir a peor pero la segunda mitad ha sido una pesadilla.  Nada más comenzar, el Bidasoa conseguía darle la vuelta al choque pero ha sido un espejismo.  El Valladolid subía el ritmo y un tanteo de 3-0 le devolvía la superioridad (14-12, 35:26). Crowley cortaba el parcial del conjunto de Nacho González, pero el Bidasoa seguía sin soluciones en ataque. El defensa, ni rastro del 6-0 que tan buenos resultados había dado semanas atrás.

Sin opciones en la segunda mitad

El Bidasoa se ha mantenido vivo hasta el ecuador del segundo acto. Una nueva inferioridad, y el brazo del ex bidasotarra Filip Källman, subían la ventaja del Atlético a los seis goles (21-15, 16:42). Bolea agotaba su último tiempo muerto, pero la sangría no se ha detenido y los últimos minutos han transcurrido con un Bidasoa impotente, que dice adiós al sueño de volver a Asobal este año.