“Muy mentalizados”

El entrenador del Bidasoa Irun, Jacobo Cuétara, ve a su equipo “muy mentalizado” de cara al reto que afrontará este sábado en Pamplona ante Helvetia Anaitasuna (20:00 horas, LaLigaSports TV). “Tenemos un equilibrio muy bueno en el grupo, de buen ambiente y ambición para ser mejores. Ese equilibrio es muy bueno y de momento lo tenemos, con la gente muy implicada en la competición”, ha afirmado Cuétara, que apuesta por que su equipo sea fiel a sí mismo en el partido de La Catedral.

Lo hará después de ganar en Cangas do Morrazo en la primera jornada de la Liga Sacyr ASOBAL y hacerlo con trece goles de diferencia. Cuétara destaca “el buen juego durante tanto tiempo, conseguimos por nuestro buen trabajo ‘quitarle mérito’ a la victoria. Es una victoria importante y en una cancha maldita para nosotros, que suponen dos puntos importantes a domicilio para arrancar la competición de manera solvente con buenas sensaciones y encima nos permite alcanzar el liderato”.

A preguntas de los periodistas, el entrenador bidasotarra ha explicado que esa posición de privilegio es de momento “solo una jornada, pero para el club es importante volver a estar arriba en la clasificación después de 25 años. Es significativo y bueno tanto en cuanto a sensaciones como en cuanto a imagen”. Además, Cuétara ha explicado que se ha roto “una racha del Barcelona de 228 jornadas seguidas siendo líder. Ahora lo somos nosotros. Estamos contentos, porque a nivel del público, de imagen y de confianza siempre es importante verse arriba”.

El entrenador bidasotarra ha llamado a la prudencia tras dos buenas actuaciones en otros tantos compromisos oficiales: “Sabía que en este comienzo podíamos llegar a buen nivel competitivo teniendo en cuenta que nos queda margen de mejora. Hemos sabido competir. Igual el nivel a día de hoy no es tan bueno para los dos resultados que hemos obtenido, pero sí hemos sabido competir bien en los partidos”.

Una de las claves es “saber ir trabajando el partido para que a medida que pasan los minutos ser más sólidos y, sobre todo, estar muy potentes en los minutos finales respecto al rival. El equipo lo ha sabido interpretar y quizás los resultados son con mejor marcador del nivel que ahora mismo tenemos”. “Puede ser engañoso”, ha concluido Cuétara esta reflexión en unos días que han sido muy exigentes: “Primero, la excitación emocional del partido contra los franceses, que era a vida o muerte, lo que también supone de cansancio mental y físico. Y después, a Cangas con diez horas y media de viaje para ir y otro tanto para volver, prácticamente un día viajando, más lo que supone el partido y la activación de intentar romper la mala racha en Cangas”.

Con la vista puesta en el derbi del sábado, Cuétara ve al equipo “muy mentalizado para competir. Tenemos un equilibrio muy bueno en el grupo, de buen ambiente y ambición para ser mejores. Ese equilibrio es muy bueno y de momento lo tenemos, con la gente muy implicada en la competición”.

Como cualquier comienzo de temporada, hay incógnitas a la hora de conocer al rival. “Tampoco hay tanta referencia”, ha señalado el técnico riosellano, que avisa que pese a los dos amistosos disputados en agosto por ambos equipos, “fueron muy diferentes, sobre todo en cuanto a marcador. El partido oficial de Helvetia Anaitasuna ha sido contra el Barça, que en ciertas cosas no supone gran referencia, pero veo un equipo que me ha gustado”.

Por lo analizado, Cuétara ve un rival “muy explosivo, muy rápido, con mucha anticipación y dinamismo, muy agresivo en cuanto a sus intenciones. Vamos a ver cómo somos capaces de defender y atacar, pensando siempre en nuestro nivel. Es una cancha que puede ser complicada para nosotros si ellos están cómodos”.

“Hacer feliz a la gente”
Varias decenas de aficionados, incluida la Peña Bidasotarrak, ha anunciado su presencia en el partido de La Catedral. “Ya lo comentamos tras el partido en casa ante PAUC Handball, ese reclamo y esas ganas de los socios que tenían de ver nuestros partidos, el respeto y educación que mostraron al venir, tanto en Artaleku o yendo fuera con el esfuerzo que además del económico supone en estos tiempos. También en la calle sentimos el aprecio, cariño y apoyo de la gente: hay mono de balonmano y se palpa. El domingo ya comentábamos en el grupo que habíamos hecho feliz a mucha gente, por el resultado, el juego y la implicación del equipo, y en las circunstancias en las que estamos, hacer feliz a la gente es una función de nuestro equipo bastante importante.