La hora más importante de la historia del Bidasoa

«No son mejores ni por el forro y vamos a intentar que les quede claro desde el principio. Saldremos con arrogancia, para que se enteren desde el pitido inicial que venimos a ganarles en su casa«. Tal día como hoy hace 25 años Elgorriaga Bidasoa se enfrentó por la tarde a la hora más importante y brillante de su historia: el partido de vuelta de la final de la Copa de Europa tras el triunfo 30-20 conseguido cinco días antes en Irun. “Vamos a ser campeones porque la renta me parece definitiva y porque creo firmemente que somos mejores que ellos”, zanjó cualquier duda el entrenador del equipo, Juantxo Villarreal, en la comparecencia de prensa que celebró en el Hotel Palace de Zagreb. “Tengo una fe absoluta en mi gente y creo que vamos a jugar mejor incluso que en la segunda parte del partido de Artaleku”.

“Tenemos una renta de diez goles a favor. Ahora no podemos tener tanto miedo”. Un precedente europeo pesaba en las declaraciones de Villarreal: la final de la Recopa perdida en Alemania ante Milbertshofen en primavera de 1991 tras los cinco goles a favor de la ida y que el entrenador volvió a verlo por primera vez en la preparación del partido de Zagreb. “Tenemos una renta buena a favor. Si fallamos, me tiraré del espigón al agua o del precipicio. No me parece bueno que estemos dándole vueltas a si serán suficientes o no. ¡Claro que esos diez goles serán suficientes!”.

El equipo, con la baja de última hora de Natxo Pujol, lesionado en un lance del entrenamiento de la víspera, voló el 21 por la mañana desde Sondika a Zagreb en un chárter con 103 plazas y desayunos de la Pastelería Aguirre. Tras dos horas y media de vuelo, la expedición bidasotarra se repartía en dos autobuses camino al hotel, donde en plena guerra de los Balcanes, varios guardaespaldas esperaban para proteger al jugador Nenad Perunicic y al segundo entrenador, Ivan Sopalovic. Incluso por los pasillos del hotel. A 2,1 kilómetros de ese hotel Palace, entrenamiento a las 19:00 horas en el Dom Sportova, donde en poco más de 24 horas habría 12.000 desatados seguidores del Badel 1862 Zagreb.

“Una pista estupenda, en la que el público estará relativamente lejos de nosotros”, ahuyentó Villarreal cualquier temor, que consideró jugar aquel partido en ese escenario como la “mejor forma de rematar la temporada, venciendo ante la admiración de 12.000 espectadores. Preferiría que fueran 40.000, porque eso significa que lo que haces es importante. A partir de los 3.000 que llenan Artaleku no cabe mayor presión. Luchar contra todo ese entorno resultará tremendamente estimulante y no lo considero un hándicap”.

El autobús de la Peña Bidasoa, que partió el jueves por la noche, llegaría un par de horas antes del choque. Casi 48 horas de viaje hasta un Dom Sportova al que Elgorriaga Bidasoa, reciente campeón de Liga, llegó tras una gran trayectoria europea: eliminó a SKA de Kiev y Jskra Ceresit Kielce antes de liderar el grupo de semifinales compuesto por OM Vitrolles, Dukla de Praga y THW Kiel. Con el 30-20 de Irun, solo faltaba el choque de Zagreb. Los 60 minutos más importantes de la historia del club.

* Elaborado a partir de las previas de Toño Puerta en ‘El Diario Vasco’, Leontxo García en ‘El País’ y Pello Aiestaran en ‘Euskaldunon Egunkaria’ el 21 de abril de 1995, y de aportaciones de miembros de aquella expedición a Zagreb.