El Bidasoa sufre para lograr su tercera victoria consecutiva (28-29)

BM. La Roca 28: Oriol (3 goles), Sánchez (8), Puig (5), Pérez (3), Lluque (2), Gascón, Montserrat, Capdevilla (2), González, Salado, Morales, Gesa, Martínez (1), Altes, Vaquer (4) y Galán

Bidasoa-Irun 29: Zubiria, Dejanovic, Cavero (1 gol), Mouriño (2), Vázquez, Martínez (4), Crowley, Beltza, Portero, Azkue (2), Villar (1), Odriozola (3), Bezbradica (8), Davidovic (1) y Muiña (7).

Marcador cada cinco minutos: 3-2, 4-2, 7-4, 9-6, 11-7 y 14-11 (descanso); 16-17, 18-22, 20-23, 23-25, 27-27, 28-29 (final).

Árbitros: Excluyeron por parte local a Pérez. Excluyeron por parte visitante a Beltza (3), Azkue y Mouriño.

Después de dos encuentros iniciales relativamente cómodos, el Bidasoa-Irun se ha tenido que remangar en la tercera jornada para llevarse los dos puntos. Los de Fernando Bolea han sumado una nueva victoria en la Roca del Vallés en un encuentro con alternativas en el marcador en el que los bidasotarras han tenido que lidiar con hasta cinco exclusiones. Bezbradica y Muiña, con 8 y 7 goles respectivamente, ha destacado en la faceta anotadora.

No se ha encontrado nada cómodo el Bidasoa en una primera mitad en la que los locales han llegado a gozar de hasta cinco tantos de ventaja ( 14-9, min 27). Ha sido el momento más complicado del choque para los de Bolea, que recortaban distancias antes del final del primer acto con dos tantos de Azkue y Davidovic (14-11). Por primera vez en la temporada, había que remar a contracorriente.

Y los irundarras lo han hecho. Del 14-11 hemos pasado al 18-22 en apenas 10 minutos con un parcial de 4-11. Parecía que los amarillos habían encarrilado el choque, negociando ventajas que han rondado los tres goles, pero el encuentro se ha ido igualando hasta que los locales han puesto las tablas a poco más de 5 minutos del final. No sólo eso. Un tanto del catalán Jordi Puig ponía en ventaja al BM. La Roca. Quedaban cuatro minutos para arreglarlo.

Mouriño devolvía la igualdad al luminoso y Kauldi Odriozola marcaba el que a la postre iba a ser el último tanto del partido (28-29). Ha sido entonces cuando ha aparecido Zubiria, que ha certificado la tercera victoria consecutiva deteniendo un último lanzamiento. Sufriendo, pero dos puntos más.